Plato comelento y alfombra de lamer en uno. 15 recetas para hacer más lenta la comida, sumar calma y convertir cada ración en un desafío.
El LICKIDUO es dos cosas a la vez: el plato de todos los días y una alfombra de lamer. Empezá por lo simple — la ración de siempre repartida entre las olas ya multiplica por tres el tiempo de comida. En este nivel no hace falta congelar nada: la idea es que descubra que la comida ahora se busca y se lame.
Ya conoce el juego: sumamos presión y frío. Mezclá siempre un ingrediente pastoso con uno seco, presioná bien dentro de las olas hasta que no queden huecos y llevá al freezer. Los 4,5 cm de profundidad del LickiDuo aguantan mucho más volumen que una alfombra común. Acordate de descontar estas porciones de la comida del día.
Máxima dificultad: capas, congelado profundo y uso vertical. Combiná una textura líquida que se congele con una sólida atrapada adentro y dejá el LickiDuo toda la noche en el freezer. Pegado a la pared o al azulejo con sus 9 ventosas el desafío es doble: tiene que sostener el ritmo del lamido en altura. Es el truco para el baño, la peluquería y las tormentas.
Consultá siempre con tu veterinario qué alimentos y qué cantidades puede comer tu mascota, y restá estas porciones del alimento diario. Lavá el LickiDuo después de cada uso.